HIDALGO: IMÁN DE LA INVERSIÓN INMOBILIARIA Y EL DESARROLLO URBANO
El estado de Hidalgo se consolida como un nuevo polo inmobiliario del centro del país, gracias a una combinación de factores clave: su ubicación estratégica, crecimiento industrial, expansión habitacional y conectividad con la capital.
Una parte fundamental de este crecimiento es su estructura urbana: Hidalgo participa en cuatro zonas metropolitanas —Valle de México, Pachuca, Tula y Tulancingo— lo que, sumado a su cercanía al Arco Norte, lo convierte en un punto estratégico tanto para vivienda como para industria y desarrollo urbano.
La industria es otro motor decisivo: sectores como el automotriz, metalmecánico, ferroviario y de construcción representan casi 28 % de la economía estatal. Además, la existencia de 12 parques industriales distribuidos en corredores como Tula-Atitalaquia, Altiplano–Ciudad Sahagún y el parque Platah fortalecen la demanda habitacional y de infraestructura.
Respecto al mercado habitacional, Hidalgo tiene más de 1.3 millones de viviendas, con una tasa de crecimiento anual de 1.5 %. El segmento predominante es el de vivienda media y tradicional, con precios entre 550 mil y 2.9 millones de pesos y un valor promedio de $16,030 por metro cuadrado, lo que representa una variación anual del 6.5 %.
Finalmente, la demanda crediticia refleja el dinamismo inmobiliario: entre enero y julio de 2025 se otorgaron casi 9 mil créditos hipotecarios en la entidad, lo que ubica a Hidalgo en el lugar 15 a nivel nacional en colocación de financiamientos.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA TI COMO HIDALGUENSE?
Si buscas vivienda, Hidalgo ofrece opciones más asequibles y con plusvalía creciente, tanto en zonas industriales como suburbanas.
El auge industrial puede traducirse en más empleo, servicios y desarrollo urbano alrededor de parques industriales y nuevas colonias.
Como inversionista —o como comunidad local— hay oportunidades de crecimiento, pero también es clave exigir planificación urbana responsable: infraestructura, servicios, transporte, vivienda digna.
Para autoridades municipales o estatales: este boom implica un reto de ordenamiento urbano, crecimiento ordenado y garantía de equidad social.
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